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DESNUDOS EN PALACIO

Desnudos en Palacio

 

El sábado Vetusta Morla se presentó ante 15 mil gargantas en pelota picada. Mostraron sus atributos más íntimos y al estilo del gran Rocco Siffredi iniciaron una cópula de más de dos horas mientras parecían decirnos: tomad lascivos, esto es lo que hago y lo que soy: pasad un buen rato con mi cuerpo. No lo olvidaréis, seres vulnerables.

Desde el principio y al estilo de una gran banda, desarrollaron con ejemplar profesionalidad los temas que desde el inicio han hecho que el éxito les haga ojitos con respeto. El éxito tampoco se fía mucho de ellos, porque al fin y al cabo los chavales han labrado la tierra desde hace años y eso se nota: no son niños monos con estribillos de Super Glue , sino campesinos de manos agrietadas que recogen cosecha después de años en el campo. Y eso se nota y fue lo que mostraron en un Palacio que cada vez tiene más Reyes. Se despelotaron y, es de agradecer, recorriendo gran parte de su creativa artillería sin centrarse en sus últimas piezas.

La voz de Pucho, cada vez es más armónica y personal, está en trabajo permanente, como el ejecutivo que empolla las últimas tendencias de managment o el empleado que se recicla en cursos de nuevas tecnologías. La palabra “trabajo” estuvo tan presente como la de la honestidad: no hay engaño en su propuesta. Sus letras están inundadas de una imaginería visual y abierta, con múltiples sugerencias muy pegadas a la actualidad, universos comunes que invitan a la reflexión y que vomitaron, precisamente, la noche en que había que pensar qué papeleta meter en una urna.  Lograron más que nunca –me gustaría saber qué opina de ellos Radiohead– una atmósfera mágica de recesos embaucadores, de neblina musical que luego rompían en excelencia de percusión para penetrarnos en comunión perfecta.

El sábado nos dejaron en Palacio un orgasmo de honestidad, creatividad y trabajo, detrás del que también se esconde el buen hacer de otros: la puesta en escena fue grandiosa sin ser grandilocuente. Porque para el gran polvo que nos echaron a 15 mil miserables, no sólo sirve buena música, también quien te animen y te de seguridad para desnudarte y a follar sin reparos.

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