BIENVENIDO (a Martín)

Araña dentro, muy dentro,
escarba hasta quedarte sin uñas para mirar donde la tierra pierde su nombre,
donde el alma es un barranco y el pensamiento una locura desbocada que galopa sin destino.

Busca, vuelve a buscar,
y cuando encuentres, piérdete para saber lo que quieres,
para mirar siempre de cara.
No guiñes, no desvíes tu mirada en paisajes estériles y poblados,
en desiertos con falsos oasis.

Sonríe, ríe, vomita alegría aunque provoques recelo entre los medianos tristes,
ese es su juego,
su terreno abonado:
la crítica villana es con la que navegan,
en la tormenta envidiada.

Ni su lluvia, ni su agua, ni su aire pueden robarte la esperanza, el deseo y la bondad,
En este sitio tan raro y luminoso llamado vida.

Compartir en:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *